Investigación Científica

La ciencia a nivel global se ha dividido tradicionalmente en dos grandes ramas: por un lado la ciencia teórica que opera con objetos matemáticos abstractos y por otro lado, la ciencia experimental, que busca hacer mediciones directas de los fenómenos de la naturaleza. Hace algunas décadas era imposible pensar que podía surgir otra rama de la ciencia que complementaría a las dos existentes. Sin embargo, hoy en día es claro que esta existe y se le llama "simulación computacional".

El inicio de esta nueva rama de la ciencia se puede ubicar a principios de los años cuarenta del siglo pasado, a raíz de la aparición de computadoras con gran capacidad de procesamiento. Las simulaciones entonces tuvieron gran auge, principalmente impulsados debido a la Segunda Guerra Mundial por la necesidad de realizar simulaciones de trayectorias de vuelo de cohetes. A la vez, los científicos empezaron a diseñar algoritmos eficientes que permitían hacer más y mejores cálculos. Dado este contexto, en la actualidad resulta difícil visualizar a la ciencia sin esta tercera rama, lo cual se hace patente si consideramos que existen cada vez más artículos científicos que utilizan las simulaciones de forma directa o indirecta para obtener sus resultados. Las simulaciones por medio de computadora son ahora indispensables en diversas disciplinas científicas: Física, química, matemáticas, biología, astronomía, genética, etc. La propia simulación computacional incluso ha contribuido ala creación de nuevas disciplinas: Bioinformática, Diseño Asistido por Computadora (CAD),etc.

Sin embargo, debido a que las interrogantes científicas tienden a incrementar su complejidad, se ha vuelto imprescindible por tanto, contar con mayor poder de cómputo, lo que ha creado a su vez, una impostergable e imperante necesidad de hacer investigación y desarrollo de mejores plataformas de cómputo.